El ambicioso proyecto de China para transferir agua de sus ríos más caudalosos

China ha emprendido uno de los proyectos de ingeniería hidráulica más ambiciosos de la historia para solucionar un problema geográfico que afecta al país: la distribución desigual del agua. Mientras que el sur de China se enfrenta a inundaciones frecuentes, el norte sufre una sequía crónica. Para abordar este desafío, China ha estado trabajando durante décadas en el “Proyecto de Trasvase de Agua Sur-Norte”, que busca transferir agua desde la cuenca del río Yangtsé, en el sur, hasta las áridas llanuras del norte, donde se concentra la mayor parte de la población, la agricultura y la industria del país.

Un proyecto de proporciones colosales

El proyecto ha logrado transferir más de 70.000 millones de metros cúbicos de agua a través de su ruta central y oriental, según las últimas actualizaciones del Ministerio de Recursos Hídricos de China. Esto equivale a mover ríos enteros de forma artificial. Los beneficiarios han sido 150 millones de personas que han visto cómo esta inyección de agua ha permitido incluso un “reabastecimiento ecológico”, recuperando el nivel freático en zonas del norte que llevaban décadas agotándose.

El impacto en los ríos

Sin embargo, la intervención masiva sobre el terreno ha generado preocupaciones. Los censos oficiales revelaron que decenas de miles de ríos parecían haber desaparecido en el país en apenas unas décadas. Esto ha planteado una gran preocupación global por este fenómeno, ya que no se sabe si este transvase estaba secando el país a un ritmo sin precedentes.

La respuesta científica

Un artículo publicado en 2019 apuntó que la “desaparición” masiva de los cauces no se debía a que se hubieran evaporado de la noche a la mañana por culpa de las presas o el cambio climático, sino a un problema de metodología cartográfica. Es decir, de manera histórica, los censos incluían lo que los científicos denominan ‘pseudo-rios’ y utilizaban criterios de recuento que no se sustentaban. Ahora que han aplicado una clasificación hidráulica mucho mejor y más consolidada, la cifra de estos ríos “perdidos” se redujo drásticamente.

El coste ecológico

Modificar el caudal de algunas de las cuencas más importantes del planeta acarrea riesgos que la literatura científica lleva años monitorizando. Ya en 2009, una revisión clásica publicada en Wiley por el investigador Zhang Quanfa advirtió de las profundas implicaciones ambientales del transvase. Éste propone que extraer volúmenes tan masivos del sur altera irremediablemente la cuenca del Yangtsé, lo que provoca una alteración del ecosistema acuático del sur, o incluso se ha visto que al llegar menos agua dulce a la desembocadura del Yangtsé, el agua del mar penetra tierra adentro, amenazando el suministro local y la agricultura del delta.

El coste demográfico

A estas advertencias medioambientales se suma el análisis institucional de expertos como Mark Wang y Chen Li quienes señalan los retos de gobernanza y la enorme fricción social que puede generar este tipo de proyectos. En este sentido, es fundamental que se tomen medidas para mitigar los impactos negativos y garantizar que el proyecto sea sostenible en el largo plazo.