El sistema de vigilancia de tráfico en Grecia: un ejemplo de los desafíos de la automatización
La idea de implementar cámaras con inteligencia artificial para vigilar el tráfico puede parecer una solución eficiente y efectiva, ya que reduce el papeleo y permite una detección más rápida de las infracciones. Sin embargo, la experiencia de Grecia muestra que la realidad es más compleja. Según un informe publicado por el medio griego Ta Nea, durante la fase piloto del sistema, el porcentaje de errores o registros incorrectos alcanzó entre el 90% y el 95%. Esto significa que de 5.500 registros generados por el sistema, solo 400 fueron validados como correctos después de la revisión de la Policía griega.
La mayoría de los errores se debieron a registros incorrectos de uso del móvil y exceso de velocidad, que fueron descartados después de la revisión. Esto plantea una pregunta importante: ¿qué ocurre cuando la máquina señala una posible infracción, pero después alguien tiene que revisar si realmente ha existido? La clave del sistema griego es que las cámaras registran una posible infracción, que luego pasa por una validación de la autoridad competente y solo después puede emitirse y notificarse digitalmente al ciudadano.
El Sistema Digital de Certificación de Infracciones de Tráfico en Grecia
Grecia ha estado probando el Sistema Digital de Certificación de Infracciones de Tráfico desde finales de marzo, con el objetivo de reemplazar gradualmente las multas manuscritas por un proceso digital de registro y tramitación. El sistema utiliza cámaras de la empresa pública de transporte OSY y la red de cámaras “inteligentes” vinculada al Ministerio de Gobernanza Digital. Hasta el 30 de mayo de 2026, el sistema había generado 2.453 multas digitales, de las cuales se presentaron 420 alegaciones, un 17,12% del total.
De esas reclamaciones, 52 fueron aceptadas, lo que equivale al 2,11% de todas las multas emitidas. La mayoría de los casos aceptados estaban relacionados con cuestiones técnicas o de procedimiento, como diferencias de tiempo, datos difíciles de leer o excepciones vinculadas al uso del cinturón. Esto muestra que, aunque el sistema tiene una revisión humana antes de que la multa llegue, algunos conductores siguen recurriendo sanciones que ya habían pasado por ese circuito.
La distinción entre los registros que la cámara genera y las multas que ya han superado el filtro de revisión policial es importante. El sistema tiene una revisión humana antes de que la multa llegue, pero eso no impide que después algunos conductores sigan recurriendo sanciones que ya habían pasado por ese circuito. Según un experto en transporte citado por Ta Nea, el fallo no estaría tanto en las infracciones externas como en la falta de precisión en la detección de las infracciones por parte del sistema.