El calor extremo pone en jaque las estrategias tradicionales para combatir el calor en el hogar
Durante mucho tiempo, se ha recomendado abrir las ventanas de noche y cerrarlas de día para mantener fresco el hogar. Sin embargo, con el aumento de las temperaturas nocturnas en muchas partes de España, esta estrategia ya no es efectiva. Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), las noches tórridas (con mínimas de 25 grados o más) se han multiplicado por diez desde 1984 en las diez capitales más pobladas, lo que afecta a unos nueve millones de personas.
El impacto del calor en el sueño
El calor puede tener un impacto significativo en la calidad del sueño. Los investigadores no se han puesto de acuerdo en cuál es la temperatura ideal para dormir, pero sí han coincidido en que dormir con calor es objetivamente una mala idea. La temperatura corporal cambia entre la vigilia y el sueño, y el calor ambiente puede impedir que el cuerpo se enfríe, lo que puede dificultar conciliar el sueño y reducir su calidad.
Nuevas estrategias para combatir el calor
En el interior peninsular, donde la amplitud térmica sigue siendo alta, abrir las ventanas de madrugada sigue siendo una estrategia efectiva. Sin embargo, en la costa o en las grandes ciudades, donde las noches son más cálidas, la estrategia se invierte. En estos casos, es recomendable sellar la casa durante el día para evitar que el calor entre y utilizar el aire acondicionado de manera eficiente.
La necesidad de transformar el parque de viviendas
Si la tendencia de noches cálidas se confirma, será necesario transformar el parque de viviendas para adaptarlo a las nuevas condiciones climáticas. La protección solar, la rehabilitación de edificios y la creación de refugios climáticos serán algunas de las soluciones que se necesitarán en el futuro. Mientras tanto, es importante que las personas tomen medidas para protegerse del calor y mantener sus hogares frescos de manera segura y eficiente.