En un hotel de San José, en el corazón de Silicon Valley (California, EE UU), AMD ha presentado la próxima pieza de la revolución de la inteligencia artificial, entre juegos de luces y aplausos eufóricos. Se trata del MI300, un acelerador que cabe en la palma de una mano y que la compañía californiana asegura podrá ejecutar software de inteligencia artificial más rápido que cualquier producto actualmente en el mercado. “Quizás a esta altura estemos ya cansados de escuchar hablar de inteligencia artificial, pero es seguramente la revolución tecnológica más transformativa de los últimos 50 años, probablemente incluso más que los ordenadores e Internet”, dijo Lisa Su, consejera delegada de la compañía Advanced Micro Devices (AMD), durante un evento al que fue invitado EL PAÍS a principios de diciembre.