La competencia por ofrecer la mejor imagen en el hogar ya no se limita a la disputa entre OLED y Mini LED. Actualmente, se está gestando una nueva categoría dentro de la gama alta: televisores LCD con retroiluminación RGB que buscan mejorar la calidad del color. En este contexto, Sony presenta su tecnología True RGB y asegura que su nuevo modelo BRAVIA 9 II supera a OLED en calidad de imagen.
La apuesta de Sony por True RGB
Según Albert Gracia, Director Comercial de Sony Iberia, la tecnología True RGB no es solo una innovación aislada, sino una respuesta de Sony a un mercado que ya está lleno de propuestas similares. La clave de True RGB radica en la capacidad de controlar independientemente cada uno de los diodos de color rojo, verde y azul que componen la retroiluminación. Esto permite una mayor precisión en la intensidad y pureza cromática, lo que se traduce en promesas importantes para la gama alta: mayor volumen de color, mejor gradación y un control más preciso de la escena.
En el mercado español, Sony ofrece dos modelos que incorporan la tecnología True RGB: el BRAVIA 7 II y el BRAVIA 9 II. Mientras que el primero amplía la presencia de True RGB dentro de la familia BRAVIA, el segundo representa la ambición más alta de la compañía en calidad de imagen. El BRAVIA 9 II no solo es el modelo RGB más avanzado de Sony, sino que también se posiciona como el techo actual en calidad de imagen de la compañía.
La comparación con OLED
La presentación del BRAVIA 9 II es especialmente relevante porque Sony lo coloca por encima de OLED en su propia gama. Gracia destaca que, para Sony, el BRAVIA 9 II es el máximo exponente en calidad de imagen y lo posiciona por encima de OLED, ya que la compañía mantiene esta tecnología en su catálogo con modelos como el BRAVIA 8 II. Esto sugiere que Sony considera que su tecnología True RGB ofrece una calidad de imagen superior a la de OLED.
En resumen, Sony apuesta por su tecnología True RGB para liderar la batalla por la mejor imagen en el hogar. Con el BRAVIA 9 II, la compañía busca demostrar que su enfoque en la retroiluminación RGB ofrece una calidad de imagen superior a la de OLED. ¿Podrá Sony mantener su promesa y superar a sus competidores en la categoría de televisores de alta gama?