Si te preguntan qué imagen tienes de un teléfono móvil para personas mayores, es muy probable que pienses en un modelo con pocas funciones: teclas grandes, sonido alto, pantalla sencilla, quizá un botón de emergencia. Sin embargo, estos dispositivos están evolucionando hacia smartphones completos, con conectividad, cámaras y aplicaciones, pero con una peculiaridad: permiten que un familiar gestione gran parte del dispositivo de forma remota.