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Hoy me han preguntado dónde se compran las pegatinas de Apple. Era cuestión de tiempo que llegásemos a este punto

Hoy me han preguntado dónde se compran las pegatinas de Apple. Era cuestión de tiempo que llegásemos a este punto

La búsqueda de las pegatinas de Apple: un fenómeno inesperado

Hoy me han preguntado dónde se compran las pegatinas de Apple. Un mensaje por Instagram de un lector de Canarias que se había quedado sin ellas y quería saber cómo conseguir más. Y mi reacción fue pensar que, bueno, ya hemos llegado a este punto. Durante años, las pegatinas de Apple estaban ahí, en todas las cajas. Abrías un iPhone, un Mac o un iPad y sabías que iban a aparecer. Las guardábamos, las pegábamos o directamente se quedaban olvidadas dentro de la caja. No tenían mayor importancia… hasta que un día dejaron de venir.

Es curioso cómo funcionaba esto. Teníamos pegatinas de sobra y tampoco es que les hiciésemos demasiado caso. Alguna acababa en el portátil, otra en una carpeta, otra en el coche… y muchas se quedaban tal cual, sin despegar. De hecho, es bastante probable que más de uno haya tirado cajas de productos Apple con las pegatinas dentro sin pensarlo demasiado.

Apple las quitó y no hay vuelta atrás. Apple empezó a eliminarlas poco a poco dentro de ese objetivo de reducir materiales en las cajas. Y tiene sentido dentro de esa estrategia general, aunque también deja una sensación un poco extraña cuando sigues recibiendo otros elementos a los que hacemos aún menos caso. Sí, ese taquito de papeles con información de garantía. Entendemos que es un texto legal, pero ¿tanto pesaban dos simples pegatinas? ¿Es porque estaban hechas de plástico? El resultado es que ahora compras un producto nuevo y las pegatinas ya no están. Y no hay opción de añadirlas ni de pedirlas al hacer el pedido.

Y aun así, intento entenderlo. Apple quiere un packaging sin plásticos, más limpio, más sostenible. Quitar una pegatina suma dentro de ese objetivo, igual que han ido quitando los cargadores y auriculares de las cajas. Y si también nos ponemos a hacer números rápidos: pongamos unos 200 millones de iPhone al año y unos 10 céntimos por pegatina. Son unos 20 millones de euros. Y si sumas el resto de productos, la cifra crece bastante más. El ahorro está ahí. Y lo entiendo. Como decisión de empresa tiene todo el sentido del mundo. Otra cosa es cómo se siente desde el otro lado. Y como fanboy, no puedo defenderla.

La búsqueda de una solución

Sobre la mesa hay una solución. Apple habría dejado pegatinas en las tiendas físicas para darlas a quien las pida. No es algo que se anuncie ni que esté especialmente visible, pero se supone que están ahí. El problema es que esto depende mucho de la tienda y de quién te atienda. Y, sobre todo, de que tengas una Apple Store cerca. En ciudades grandes puede ser relativamente fácil, pero en cuanto sales de ahí la cosa cambia bastante.

Y ya si miramos a Latinoamérica, el escenario es aún más limitado. Salvo México o Brasil, en el resto no hay Apple Store oficial, así que esta opción ni siquiera existe. Y en España, aunque hay un puñado de Apple Store, el norte no tiene ninguna y muchas zonas quedan a varias horas de viaje. Lo mismo pasa con las islas.

La realidad es que toca buscarlas por internet. Una búsqueda rápida en Wallapop, eBay o Etsy muestra justo eso: gente vendiendo pegatinas de Apple. Blancas, negras, en gris espacial, en packs o sueltas. Los precios suelen moverse entre los 5 y los 10 euros, dependiendo de la cantidad o del modelo. No es una cuestión de dinero, porque no es caro. Cinco, diez euros… no es algo que te haga pensártelo demasiado. Pero no va por ahí. Lo que fastidia es que tengas que buscarlas por internet, cuando antes estaban incluidas con tu compra.