junio 24, 2024

Las ocho horas de jornada chocan con la era del teletrabajo. Los expertos tienen una interesante solución: cronodiversidad

Las ocho horas de jornada chocan con la era del teletrabajo. Los expertos tienen una interesante solución: cronodiversidad

Aunque hay lugares que están probando la jornada laboral de 4 días y menos horas que las 40 tradicionales, la mayoría de países del mundo nos seguimos rigiendo por este sistema implantado hace décadas, como mínimo. Aun así, mucho se habla de buscar alternativas por diferentes motivos. Por ejemplo, si tenemos tanta tecnología nueva que nos puede ayudar a trabajar más rápido, eso podría ser motivo de reducirnos las horas.

Hay un concepto muy interesante a este respecto. Se ha bautizado como cronodiversidad, que busca explorar la posibilidad de que abandonemos otra de las normas impuestas por la sociedad. En este caso, la que dicta cuándo hay que  trabajar, disfrutar del tiempo libre, y descansar.

Eso de las ocho horas para el descanso, ocho para el trabajo y ocho para el ocio que nos dicen desde que somos niños, en la práctica no es tan factible de cumplir (las horas de ir y volver al trabajo, los cuidados a niños o ancianos o familiares dependientes, otras responsabilidades contínuas…).

Qué defiende esta teoría

Por ejemplo, Jenny Odell es reconocida en cuanto a sus discursos de productividad y de rendimiento, por promover lo contrario. Tiene un libro llamado ‘Cómo no hacer nada‘, dedicado a protestar contra “a capitalización de nuestro tiempo, la  rentabilización de nuestra  atención y el estado de impaciencia y  ansiedad en el que vivimos”, y con el tiempo ha vuelto a la carga reivindicando la cronodiversidad.

Como ya recogió Xataka, la idea parte de que el tiempo (o, mejor dicho, la temporalidad) es un artefacto cultural y ser  conscientes de ello es el primer paso para entender que el ritmo y la velocidad con la que vivimos no es algo natural. Y hay más formas de entender el tiempo, según quienes defienden estos cambios.

La Cronodiversidad trata sobre reflexionar de qué forma manejamos nuestros tiempos y quiere que tengamos en cuenta que los tiempos no son igual para todas las personas. Salir de seguir unos horarios todos iguales (levantarse temprano, desayunar, comer y cenar más o menos a ciertas horas, dormir por la noche…) y también incluso pasar de vestir “según nuestra edad” o de seguir ciertos cánones sociales relacionados con el tiempo (como que para casarse mejor con cierta edad, y para ir a la universidad o estudiar un módulo hay que hacerlo con cierta otra edad).

Hay que recordar, además, que en 1930 el economista británico John Maynard Keynes predijo en su ensayo ‘Posibilidades económicas para nuestros nietos’ que en un siglo las personas trabajarían solo 15 horas a la semana por el aumento de productividad que traerían los avances tecnológicos.

Hace poco, un estudio de Autonomy, confirmaba que la incorporación de inteligencia artificial (IA) en los flujos de trabajo podría significar que trabajemos menos por el mismo salario. No hay que olvidar que el líder de JPMorgan, el mayor banco de Estados Unidos, cree que gracias a la IA podremos trabajar 3,5 días a la semana con los mismos niveles de productividad.

Imagen | Foto de Malvestida en Unsplash

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La noticia Las ocho horas de jornada chocan con la era del teletrabajo. Los expertos tienen una interesante solución: cronodiversidad fue publicada originalmente en Genbeta por Bárbara Bécares .